1,5 millones de valoraciones
277 000 valoraciones

¿Ves? La aplicación es perfecta para eso.

Suena genial Nah, no me interesa

Fría

Cuando bebía, disfrutaba al máximo cada gota, no pudiera decir que me volví catadora, porque bebía lo más barato y de vez en cuando un “chikilukeo” por ahí… Era una necesidad, la antesala a lo que viene, una rumba, una invitación, una reunión, cualquier cosa, sitio o  situación era plenamente perfecta para “unas birritas”.
Si me preguntan; de hecho, yo me lo pregunto, y no logro dar con la respuesta. Termino jodiendo diciendo que es la edad, pero alguito me falta pa´l 3er piso. En fin, un día la birra pasó a un 5to plano. Por no decir que la saqué de mi vida. Descubrí que era una mala relación. No me dejaba recuerdos, ni amistades, porque a veces terminaba tan violenta o tan amorosa, que la gente no sabía qué esperar de mí. Me dajaba entonces malos ratos, amores de una noche y resaca, maldita resaca!
Será que soy débil, para muchos, pero masoquista ya no. Tanto malestar no lo iba a seguir soportando, además no era de gratis, tenía que pagar por ello.
A la mierda. Después que dejé de beber varios meses, (recaí de igual forma con el cigarro que muy exitosamente y sin proponérmelo también había dejado), y cosas malas volvieron a pasar y así sucesivamente, porque uno dice, “esta es la última”, pero siempre hay alguien, incluso yo fui ese “alguien”, que no tiene otro plan que invitarte a beber, o que lo que sea que estés haciendo lo hagas acompañado de una birra. Joder! así no se puede.
Hoy en día, sigo recayendo y cada “última vez”, digo que será la última. Siento entonces que no tengo que dejar de beber, tengo que saber decir “basta”. 

No sé qué tan productivo o profundo sea esto para quien lo lea, pero lo quería compartir, que sepan que no siempre voy a aceptar una birra, pero siempre siempre sieeeeempre, le diré que sí al azúcar =) 
#cambiandounasdrogasporotras

cerveza birra beber borrachos alcoholicos rumba frías resaca

“Pasas tanto tiempo en ese lugar, que le llamas casa, pero no todos son hogar, pasas tan poco tiempo en ese lugar, donde hay gente esperando y preocupándose si no llegas. Pero a ti no te importa, porque nunca quieres llegar, ese lugar en el que pasaste tanto tiempo, no lo sientes tu casa. No, hasta que te vas, y extrañas el hogar.” A. N

soledad tristeza nostalgia casa hogar familia